LA TORMENTA SE LLEVÓ EL MINISTERIO

La decisión del gobierno nacional de degradar el Ministerio de Ciencia y Tecnología al rango de secretaría pone en evidencia que la promesa de constituir el desarrollo científico tecnológico nacional en política de Estado no fue más que una promesa electoral. A su vez, la permanencia en el cargo de Lino Barañao demuestra la falsedad de que su presencia sellaba la garantía de esa continuidad. Aquí la palabra de algunos de los más destacados investigadores argentinos que expresan su bronca y tristeza por la resolución y su preocupación por el futuro.

FÍSICA EN EL ESPACIO

Agustina Pose se recibió de física en Exactas. Mientras cursaba la carrera ingresó en la industria. Hoy, sigue trabajando en Satellogic donde desarrolla las cámaras que constituyen la carga útil de satélites. En esta entrevista, asegura que falta información en la Facultad para facilitar el camino de los estudiantes que quieren trabajar en el sector productivo y sostiene que los conocimientos que se adquieren en la carrera se pueden aplicar en muy diversas áreas de la industria.

PREMIOS ACADÉMICOS

Dos de los tres científicos destacados por la Academia Nacional de Ciencias, en la edición 2017 de sus clásicos premios son profesores investigadores de la Facultad. Ellos son Christian Schmiegelow y Federico Coluccio Leskow.

INVESTIGACIÓN

Laboratorio de Neurobiología del Autismo. Dirigido por Amaicha Depino.

RECHAZO AL FIN DE MINISTERIOS

Un nutrido grupo de sociedades científicas publicaron un comunicado en el que manifiestan “su más enérgico rechazo a las medidas tomadas por el gobierno que modifican el organigrama ministerial transformando al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en una Secretaría del Ministerio de Educación, y al Ministerio de Salud en una Secretaria del Ministerio de Desarrollo Social”.

MÁS RECHAZOS DESDE EL EXTERIOR

Más de 40 destacados investigadores e investigadoras argentinas radicadas en el exterior difundieron una dura carta frente la degradación del Ministerio de Ciencia. “Construir un sistema científico es un proceso que lleva muchos años. Se destruye, en cambio, en muy breve tiempo, solo con un decreto”, afirman en el documento.